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Latín

Latín

El latín es un idioma original de la región itálica del Lacio que ganó gran importancia por ser el idioma oficial del antiguo Imperio Romano. El latín dio origen a gran número de lenguas europeas, denominadas lenguas romances, como el castellano (también llamado español), el francés, el italiano, el portugués o el rumano. Durante siglos después de la caída del Imperio Romano, el latín continuó usándose en toda Europa como lengua culta. Actualmente es idioma oficial en Ciudad del Vaticano. Se caracteriza por ser una lengua flexiva. En el caso de los sustantivos y adjetivos la flexión se denomina declinación, en el caso de los verbos, conjugación. Existen en latín clásico seis formas que puede tomar cada sustantivo o adjetivo, o "casos": nominativo (sujeto y predicado nominal), vocativo (indica la segunda persona gramatical), acusativo (objeto directo), genitivo (indicando posesión o especificación), dativo (objeto indirecto), y ablativo (complementos circunstanciales), así como restos de un caso adicional indoeuropeo: el locativo (indicando localización), v.g. ruri, en el campo. Clasificación: Indoeuropeo, Itálico, Latino-Falisco.

Gramática latina

El latín es una lengua de flexión sintética. Tiene seis casos y restos de un caso del indoeuropeo: el locativo, el cual, sólo se encuentra en la primera y la segunda declinación, y en un sustantivo mixto de la cuarta declinación.

Primera declinación

La primera declinación es exclusivamente femenina, con algunas contadas excepciones (sustantivos que se refieren a un trabajo propio del varón, como sea poeta o nauta [navegante]). Además, comprende a las formas femeninas de los adjetivos del primer grupo (primera y segunda declinación, desinencias -us, -a, -um).

Segunda declinación

# Sólo si el nominativo se termina con ius.

Tercera declinación

Palabras de la tercera declinación pueden pertenecer al género masculino, femenino, o neutro. El nominativo singular depende de cualquier palabra, y generalmente hay un cambio entre ello y las otras formas. Por ejemplo: vox/vocem (voz), corpus/corpora (cuerpo, cuerpos), opus/opera (obra, obras), gens/gentem (gente), veritas/veritatem (verdad). Además los adjetivos de esta declinación son irregulares en el ablativo singular.

Cuarta declinación

La cuarta declinación se puede ver en palabras como: manus (mano), portus (puerto), virus.

Quinta declinación

Los pocos sustantivos pertenecientes a esta declinación son todos femeninos, con excepción de diēs ("día") que funciona como masculino o como femenino. Otro sustantivo notable de esta declinación es rēs (cosa, asunto).

El latín vulgar

Véase el artículo principal: Latín vulgar Latín vulgar (en latín, sermo vulgaris) es un término que se emplea para referirse a los dialectos vernáculos del latín hablado fundamentalmente en las provincias occidentales del Imperio Romano. Período que abarca hasta que esos dialectos se diferenciaron los unos de los otros lo suficiente como para que se les considerase el período temprano de las lenguas romances; diferenciación que se suele asignar al siglo IX aproximadamente.

Extensión y usos del latín

El latín se utiliza en la liturgia de la Iglesia católica romana. Se considera una lengua muerta aunque existen esfuerzos notables por revivirla en medios radiofónicos y prensa de Ciudad del Vaticano.

Literatura


- Literatura latina
- Séneca
- Literaturas por idiomas

Véase también


- Locuciones latinas en español.
- Nombres romanos: acerca de los nombres personales entre los romanos.

Enlaces externos


- [http://www.freelang.net/espanol/diccionario/latin.html Diccionario Freelang] - Diccionario latín-español/español-latín.
- [http://www.perseus.tufts.edu/cgi-bin/resolveform?lang=Latin Charlton T. Lewis & Charles Short: A Latin Dictionary (at Perseus Project)]
- [http://www.textkit.com Textkit] - Una excelente página que contiene libros gratuitos para principiantes y textos en general.
-
Categoría:Roma Antigua als:Latein ja:ラテン語 ko:라틴어 simple:Latin language th:ภาษาละติน zh-min-nan:Latin-gí

Lacio

Lacio es una región del centro de Italia, que limita con la Toscana, Umbría, Abruzzo, Molise, Campania y el mar Tirreno. La capital de la región es Roma. El nombre de la región se remonta al antiguo pueblo de los latinos, de los cuales descendían los romanos. Los latinos fundaron un grupo de asentamientos que se unieron contra los etruscos y los samnitas, lo cual sucedió durante la dominación romana en el 338 a.C. A todos los latinos se les dio la ciudadanía romana después de la guerra social del 90 a.C. Lacio es extremamente importante por su historia, arte, arquitectura, arqueología, religión, y cultura en general. El inmenso patrimonio de la ciudad de Roma es tan sólo una parte del tesoro que se encuentra en cientos de pueblos,ciudades, abadías, iglesias, monumentos y otros lugares de la región. En la mitología romana Latium es otro nombre para Latinus, que dio su nombre a la región. Lazio, el nombre en italiano, es internacionalmente conocido debido a su exitoso equipo de fútbol. Ver S.S. Lazio.

Geografia

Historia

Los latinos fundaron un grupo de pequeños asentamientos que se unieron contra los etruscos y los samnitas. Estas atnias cayeron en dominio romano en el 338 adC. Roma concedió a todos los lations la ciudadanía despues de la Guerra Social en el 90 adC. El Lacio tiene una gran importancia histórica debido al arte, arquitectura, arqueología y cultura en general. El inmenso patrimonio de la ciudad de Roma forma sólo una parte de los tesoros esparcidos por los cientos de ciudades, pueblos, abadías, iglesias, monumentos y otros lugares de la región.

Provincias

Enlaces externos


- [http://www.regione.lazio.it/ Página oficial de la Región de Lazio] categoría:Regiones de Italia ja:ラツィオ州

Lengua romance

Las lenguas romances o lenguas románicas son lenguas que proceden del latín vulgar (entendido en el sentido etimológico de "popular", 'hablado por el pueblo', como opuesto al latín clásico y literario); por tanto se trata de lenguas indoeuropeas. Estas lenguas se hablaban o se siguen hablando en un territorio que recibe el nombre de Romania, y que cubre en su mayor parte el sur europeo del antiguo imperio romano; los términos "romano/a" y "Romania" proceden efectivamente del adjetivo latino romanus: se consideraba que sus hablantes empleaban una lengua tomada de la de los romanos, por oposición a otras lenguas presentes en los territorios del antiguo Imperio, como el fráncico en Francia, lengua de los francos perteneciente a la familia de las lenguas germánicas. El primer escrito en que se encuentra el término romano, de una forma u otra, se remonta al sínodo de Tours, en el año 813. Es a partir de ese sínodo en que se considera que la primera lengua vulgar se separa del latín, y se designa en efecto como una lengua aparte. Se trata de una forma de proto-francés, que recibe el nombre de romana lingua o roman. No obstante, en los Cartularios de Valpuesta, hay un texto anterior que data del año 804, y está escrito en castellano muy antiguo. La evolución del latín vulgar hacia las lenguas romances se fecha grosso modo de la siguiente manera: #entre 200 a.C. y 400 aproximadamente: diferentes formas de latín vulgar. #entre 500 y 600: estas formas comienzan a distinguirse entre sí. #a partir de 800: se reconoce la existencia de las lenguas romances.

Del latín clásico al latín vulgar

Algunos tipos de modificaciones fonéticas propias del latín vulgar

A propósito del latín vulgar, cabe reseñar que los romanos vivían en situación de diglosia: la lengua de cada día no era el latín clásico, el latín de los textos literarios o sermo urbanus (el 'discurso urbano', es decir, refinado) se encontraba estancado por la gramática (como ya lo estaba el sánscrito en la misma época en India), sino una forma distinta aunque cercana, en un proceso de desarrollo más libre, el sermo plebeius ('discurso plebeyo'). Parece ser que el latín clásico no se limitaba a un empleo libresco, sino que lo hablaban las clases sociales elevadas, mientras que el sermo plebeius era la lengua del pueblo llano, los comerciantes y los soldados. Sin posibilidad de acceder al estatus de lengua literaria, el latín vulgar nos es conocido sobre todo por la fonética histórica, citas y críticas pronunciadas por los hablantes de un latín literario, así como por numerosas inscripciones, registros, cuentas y otros textos corrientes. Por otra parte, el Satyricon de Petronio, una especie de «novela» escrita probablemente en el primer siglo de nuestra era y que fue pasando por los entornos marginales de la sociedad romana, es un testimonio importante de esta diglosia: según su categoría social, los personajes se expresan en una lengua más o menos próxima al arquetipo clásico. Entre los textos que han censurado las formas juzgadas decadentes y erróneas, hay que destacar el Appéndix Probi, una especie de compilación de «errores» frecuentes recopilados por un tal Probus que data del siglo III de nuestra era. Son estas formas, y no sus equivalentes en latín clásico, las que se encuentran en el origen de las palabras utilizadas en las lenguas romances. He aquí algunos ejemplos de «faltas» citadas por Probus (según el modelo A non B, '[diga] A, no B'), clasificadas aquí según el tipo de evolución fonética y acompañadas de comentarios que permiten señalar las principales diferencias entre el latín clásico y el latín vulgar. No es posible ser exhaustivo en la materia e incluir referencias a todas las diferencias entre el latín clásico y el vulgar, pero el Appéndix Probi puede constituir una introducción pertinente sobre el asunto: :1. cálida non calda, másculus non masclus, tábula non tabla, óculus non oclus, etc. :Estos ejemplos muestran que las vocales post-tónicas o las pre-tónicas se volvían mudas. En efecto, las palabras latinas se acentúan cálida, másculus, tábula y óculus, y la vocal siguiente era breve. Este enmudecimiento prueba también que el acento tonal del latín clásico se volvió acento de intensidad en latín vulgar (pues un acento tonal no habría tenido influencia alguna sobre las vocales átonas del entorno). Se reconocen en esta lista los ancestros de caldo, macho, tabla y ojo, notándose la evolución ya descrita. :2. vínea non vinia, sólea non solia, láncea non lancia, etc. :Se ve en este pasaje que en latín vulgar de /e/ breve ante vocal se vuelve semiconsonante /j/ (la inicial de yate) ; el fenómeno es denominado consonantización y consiste, tras consonante, en la palatalización; estas consonantes palatalizadas (que pueden provenir de otras fuentes), son importantes en la evolución de las lenguas románicas a causa del déficit que el latín tenía en cuanto a sonidos palatales, desequilibrio que al cabo originó la transformación de gran parte de las consonantes primitivas del latín, por obra de este elemento palatal denominado genéricamente yod. Esta transformación explica por qué se obtiene, por ejemplo, viña (con /nj/ ante /a/, señalada en las lenguas románicas por distintas grafías: el dígrafo gn en francés y en italiano, ny en catalán, ñ en castellano y en gallego, nh en portugués y occitano, etc.). :3. auris non oricla. :Probo observa en este ejemplo numerosos fenómenos: en primer lugar, la monoptongación o reducción de antiguos diptongos: /au/ monoptonga en /o/, y en latín vulgar /ae/ lo hace en /e/ abierta, del mismo modo que /oe/ pasa a /e/ cerrada. Después, el uso de un sufijo diminutivo -culus agregado a la raíz auris ('oreja'), da lugar a auricula, 'pequeña oreja'. En efecto, el empleo de diminutivos en latín vulgar es frecuente. Por otra parte, se echa de ver la caída de la /u/ breve tras vocal acentuada, y el encuentro entre /k/ y /l/ da lugar al grupo /k'l/ y a la aparición de un nuevo fonema consonántico, la /x/ velar fuerte del castellano o jota de oreja. :4. auctor non autor. :Se destaca aquí una simplificación o reducción de grupos consonánticos; así, /kt/ pasa a /t/, dando autor en castellano y catalán, y auteur en francés; por lo mismo, /pt/ pasa a /t/ (septem, scriptum, ruptum), que evolucionaron en siete, escrito y roto. :5. rivus non rius, sibilus non sifilus. :El sonido /w/ del latín o wau, señalado por la letra u (o v en las ediciones modernas) ha evolucionado de maneras diversas, sea ensordeciéndose hasta la desaparición entre vocales (ri(v)us, que da río en castellano, pa(v)or que da peur en francés o paura en italiano), o en espirante bilabial sonora después reforzada en /v/ (en la mayoría de las lenguas románicas); /p/ y /b/ en posición intervocálica han conocido la misma suerte, lo que explica que sibilussifilus, sabiendo que /f/ no es ya más que la variante sorda de /v/; así se explica siffler en francés (de sibilare, que se vuelve sifilare y luego siflare) o el francés savoir (de sapere, luego sabere, savere; el castellano saber muestra, por su ortografía, que ha permanecido en el estado intermedio, etc). :6. pridem non pride. :Este último ejemplo (la lista no es nada exhaustiva, lejos de ello) muestra que /m/ al final de palabra no se pronuncia ya (lo que incluso sucede en latín clásico: la escansión del verso latino lo prueba fácilmente). Este enmudecimiento es, entre otros, el origen de la desaparición del mecanismo de las flexiones; las lenguas románicas no utilizan, en efecto, ya las declinaciones latinas y optan por utilizar preposiciones que nacieron como un sistema auxiliar y poco a poco fueron sustituyendo a la flexión. Esta lista no es exhaustiva y sería necesario abordar la cuestión de la diptongación "panromana" (que conocen todas las lenguas románicas) y señalar qué número de vocales se han generado como consecuencia de las diptongaciones secundarias.

Transformaciones en profundidad del sistema morfosintáctico

Sistema nominal

La caída de la /m/ final, consonante que se la encuentra a menudo en la flexión, crea entonces una ambigüedad: Romam se pronuncia como Roma, no se puede saber si el término está en el nominativo, en el accusativo o en el ablativo. Así, las lenguas románicas tienen que utilizar preposiciones para evitar tal ambigüedad. Antes de decir Roma sum por «yo estoy en Roma» o Roma(m) eo por «yo voy a Roma», hubo que expresar esas dos frases por sum in Roma y eo ad Roma. En este aspecto, conviene recordar que si ya, en latín clásico, desde la época imperial, la /m/ al final de palabra se omitía, Roma sum y Roma(m) eo no podían ser confundidas: en el ablativo (Roma sum), la /a/ final es larga; sin embargo es breve en acusativo: así se pronunciaba /rōmā/ para el primero, /rōmă/ para el segundo. El latín vulgar, no obstante, no utiliza más el sistema de cantidades vocálicas: ambas formas son un tanto ambiguas. En un mismo movimiento, los adverbios y las preposiciones simples son a veces reforzadas: ante, «antes», ya no basta; hay que poner ab + ante en vulgar para explicar el francés avant, el castellano antes y el occitano avans, o bien in ante para el rumano înainte, etc.; igualmente avec proviene de apud + hoc, dans de de intus, etc. El caso límite parece ser alcanzado con el francés aujourd'hui, noción que se decía simplemente hodie en latín clásico. El término francés se analiza en à + le + jour + de + hui, donde hui viene de hodiē (que se lo encuentra en castellano, hoy, en romanche, hoz o en valón, oûy). El compuesto aglutinado resultante es, en consecuencia, redundante, ya que significa término a término: «en el día de hoy» (en francés au jour d'aujourd'hui). Ciertas lenguas conservadoras, entretanto, han mantenido adverbios y preposiciones simples: el castellano con y el rumano cu vienen de cum, igualmente que en castellano o în rumano son heredados de in. Se ve también este fenómeno con los términos simples heredados de hodiē De lengua flexional a la sintaxis ágil (el orden de los términos no cuentan enormemente para el sentido sino principalmente para el estilo y el énfasis), el latín vulgar llegó a ser un conjunto de lenguas, que utilizaban muchas preposiciones, en las cuales el orden de los términos es fijo: si es posible decir en latín Petrus Paulum amat o amat Petrus Paulum o Paulum Petrus amat o aún amat Paulum Petrus para querer decir que 'Pedro ama a Pablo', esto no es posible en las lenguas románicas, que han abandonado más o menos rápidamente las declinaciones; así, en castellano 'Pedro ama a Pablo' y 'Pablo ama a Pedro' tienen un sentido opuesto, sólo el orden de los términos indican quién es sujeto y quién es objeto. Cuando las lenguas románicas mantuvieron un sistema de declinaciones, éste se ha simplificado y se limita a aquellos casos (con excepción del rumano): lo que ocurre en antiguo francés y en antiguo provenzal, que no poseen más que dos, el caso sujeto (heredado del nominativo) y el caso objeto (proveniente del acusativo), para todo lo que no sea sujeto. En francés, casi siempre, el caso sujeto desapareció; los nombres actuales heredados del francés antiguo son entonces todos del antiguo caso objeto y, por lo tanto, de antiguos acusativos; se lo puede constatar con un simple ejemplo: El rumano, sin embargo, conserva un sistema flexional que funge con tres casos sincréticos: caso directo (nominativo + acusativo), caso oblicuo (genitivo + dativo) y vocativo. Estos casos se distinguen principalmente cuando el nombre está marcado por el artículo definido. En caso contrario, tienen tendencia a ser confundidos. Otros puntos merecen ser señalados: Primero, excluyendo el rumano, los tres géneros, masculino, femenino y neutro, son reducidos a dos por la eliminación del neutro; así, el término latino folia, nominativo y acusativo neutro plural de folium, «hoja», es reinterpretado como un femenino: Es el caso, por ejemplo, en castellano, donde se vuelve hoja, más también en francés, bajo la forma feuille, en italiano foglia, romanche föglia, valón fouye, portugués folha, catalán fulla, etc., todos términos femeninos. Además, las lenguas románicas desarrollaron un sistema de artículos determinados, desconocidos en latín clásico. Así, en castellano, el y la provienen respectivamente de los pronombres y adjetivos demostrativos ille e illa (más un neutro lo < illud); igualmente en italiano para il y la (así como lo < illum), en francés para le y la de los demostrativos illum e illa respectivamente, etc. El rumano se distingue por ser la única lengua románica en la cual el artículo va postpuesto: om, «hombre», om-ul, «el hombre». Los artículos indeterminados, por su parte, provienten simplemente del numeral unus, una (y unum en el neutro), que, en latín, habrían podido servir con este uso. Finalmente, el sistema del adjetivo es revisado: Mientras que los grados de intensidad eran marcados por sufijos, las lenguas románicas no se servían más que de un adverbio delante del adjetivo simple, ya sea magis (que devino en más en castellano, mai en occitano y en rumano, mais en portugués, més en catalán, etc.) ya sea plus (più en italiano, plus en francés, pus en valón, plu en romanche, etc.): Así, para decir más grande (comparativo de superioridad) en latín clásico era suficiente grandior; en castellano hace falta más grande, en italiano più grande, etc. Igualmente, el superlativo el más grande se decía grandissimus en latín clásico, pero el más grande e il più grande en esas mismas lenguas.

Sistema verbal

Las conjugaciones latinas se modificaron profundamente, principalmente por la creación de tiempos compuestos: así nuestro he cantado, francés j'ai chanté o catalán he cantat vienen de un habeo cantatu(m) vulgar, que no existe en latín clásico. El uso de verbos auxiliares ser y haber, es notable: el latín ya usaba ser en su conjugación, pero no de forma tan sistemática como en las lenguas romances que han generalizado su uso para crear un juego completo de formas compuestas respondiendo a las formas simples. Generalmente las formas compuestas marcan el aspecto finalizado de la acción. Un modo nuevo aparece, el condicional (atestiguado por primera vez en una lengua romance en la Secuencia de santa Eulalia / Séquence de sainte Eulalie), construido a partir del infinitivo (a veces modificado) seguido de las desinencias del imperfecto: vivir + -ía da viviría en castellano, así vivrais en francés, viuria en catalán. A notar algunas de las modificaciones de la raíz: haber + ía > habría y no
- habería
o devoir + ais > devrais y no
- devoirais
. De igual forma, el futuro clásico es abandonado por una formación comparable a la del condicional, es decir, el infinitivo seguido del verbo haber (o precedido, como en el caso sardo): así cantare habeo ("yo he de cantar") da cantaré en castellano y catalán, chanterai en francés, etc. La forma pasiva se elimina a favor de un sistema compuesto que ya existía en latín (cantatur, "es cantado", en latín clásico se convierte en est cantatus, que en latín clásico significa "ha sido cantado"). Finalmente, algunas conjugaciones irregulares (como la volle en francés "vouloir") son rectificadas, aunque muchas mantienen su carácter irregular en las lenguas romances, y los verbos deponentes dejan de ser utilizados.

El léxico del latín vulgar

El latín vulgar y el latín clásico no difieren solamente en aspectos fonológicos y fonéticos, si no también por el léxico; las lenguas romances, de hecho, no usan mas que en proporción variable el vocabulario clásico. A menudo se retienen términos populares, eliminando los propios de la lengua más culta. Algunas palabras latinas han desaparecido completamente y han sido reemplazadas por su equivalente popular: caballo, equus en latín clásico, pero caballus ("penco"; palabra, quizás, de origen celta) en latín vulgar. La palabra se encuentra en todas las lenguas romances: cheval en francés, cavall en catalán, cal en rumano, cavallo en italiano, tchvå en wallón, chavagl en romanche, etc. Por otra parte, si ciertos términos clásicos han desaparecido, no siempre han sido reemplazadas necesariamente por la misma palabra en latín vulgar. El término culto para "hablar" es loqui en latín clásico, sustituido por:
- parabolare (palabra tomada de la liturgia cristiana y de origen griego; literalmente "hablar con parábolas"): francés parler, italiano parlare, catalán y provenzal parlar, etc. ;
- fabulare (literalmente: "fabular") : castellano hablar, portugués falar, sardo faedhàre, etc. Finalmente, algunas lenguas romances continuaron usando las formas clásicas, mientras otras llamadas menos "conservadoras", se sirvieron de las formas vulgares. El ejemplo empleado tradicionalmente es el del verbo "comer":
- latín clásico edere: se encuentra en forma compuesta y por lo tanto menos "noble" en castellano y portugués comer (de comedere) ;
- latín vulgar manducare (literalmente "masticar"): en francés manger, italiano mangiare, catalán menjar, o en rumano mâncar, por ejemplo.

Las razones de la diversidad de las lenguas romances

La evolución fonética natural de las lenguas, a la cual el latín naturalmente no escapó, explica en gran parte las importantes diferencias entre algunas lenguas romances. A este proceso también se añade la diversidad léxica de lo que se denomina latín vulgar: el tamaño del Imperio Romano y la ausencia de una norma literaria y gramatical resultaron en una lengua vernácula no fijada. De modo que cada zona del imperio utilizó un sabor particular del latín vulgar (se debería incluso decir "de los latines vulgares"), como se ha visto más arriba, una lengua prefiriendo un término para decir "casa" (latín casa en castellano, catalán, italiano, portugués, rumano) y otra lengua prefiriendo un término diferente (mansio para el mismo sentido en francés maison), por ejemplo. A estas dos razones se añade la presencia de substratos: lenguas habladas inicialmente en una zona y recubiertas por otra, no dejando más que trazas dispersas, tanto en el vocabulario como en la gramática o en la pronunciación en la lengua de llegada. Así, el substrato galo en francés deja unas ciento ochenta palabras como braies, char o bec y estaría en el origen del paso del sonido /u/ (de loup) latín a /y/ (de lune). Naturalmente, la influencia del galo no se limitó solamente a Francia: el portugués o los dialectos de la Italia del norte, por ejemplo, han tomado algunos términos. Igualmente algunos estudiosos consideran que un idioma que sirvió de sustrato para las lenguas ibero-romana fue el vasco, que posiblemente aportó al cambio /f/ al /h/ al inicio de las palabras en castellano (el latín farina se convirtió en "harina"), y palabras como "izquierda" (vasco ezker). O incluso el etrusco para el dialecto italiano de la Toscana, que le debería su gorgia toscana, es decir, la pronunciación de los sonidos /k/ como /h/ (inglés home) o /χ/ (alemán Bach; castellano Jota). Hay que notar que tanto la teoría del substrato vasco como la del etrusco están desacreditadas actualmente. Finalmente, el superestrato también ha jugado un papel importante en la diferenciación de las lenguas romances: son las lenguas de pueblos, que habiéndose instalado en un territorio, no han conseguido imponer su lengua. Sin embargo, esas lenguas dejan trazas importantes. El superestrato fráncico (es decir, germánico) en Francia es importante; el vocabulario medieval está lleno, sobre todo en el dominio de la guerra y de la vida rural (así adouber, flèche, hache, etc., pero también framboise, blé, saule, etc., e incluso garder y sorprendentemente trop. El francés actual cuenta varias centenas de palabras heredadas así de lenguas germánicas. También el español tiene palabras heredadas en este caso del gótico (de los visigodos) u otras lenguas germánicas; palabras como "guerra" o las ya vistas en francés "adobar", "flecha", "hacha", "frambuesa", "guardar", incluso nombres como "Federico" o "Hernando". Pero en español el superestrato que más se nota es el árabe: de esa lengua provienen más de 4000 palabras, entre las que hay topónimos y compuestos. La característica más remarcable es el mantenimiento casi sistemático del artículo árabe en la palabra, en cuanto que las demás lenguas romances que han tomado prestado la misma palabra se han desembarazado de él a menudo. Así algodón (opuesto al francés cotón), del árabe al quṭun, algarroba (francés caroube), de al harūbah o también aduana (francés douane), de ad dīwān (que también da diván). Finalmente el rumano debe a las lenguas eslavas del entorno el vocativo, algunos términos léxicos así como procesos de palatalización diferentes de las demás lenguas romances. Se puede dar aquí los resultados de un estudio realizado por M. Pei en 1949, que compara el grado de evolución de las diversas lenguas respecto a su lengua madre; para las lenguas romances mas importantes, si sólo se consideran las vocales tónicas, se obtiene, respecto al latín, los siguientes coeficientes de evolución:
- sardo: 8 %;
- italiano: 12 %;
- castellano: 20 %;
- rumano: 23,5 %;
- occitano: 25 %;
- portugués: 31 %;
- francés: 44 %. Así es posible ver con facilidad el grado de variabilidad del conservadurismo de las lenguas romances. La más próxima del latín fonéticamente (considerando únicamente las vocales tónicas) es el sardo, la más alejada, el francés.

Lista de lenguas romances

Las lenguas romances se clasifican en nueve grupos, y cada uno puede a su vez comprender varios dialectos. Cabe notar que la elección de uno de estos dialectos como lengua oficial suele obedecer a razones políticas. Sea como sea, las lenguas romances forman un continuum de numerosas lenguas cuyas diferencias mutuas son en ocasiones mínimas, pero la lista siguiente se limitará a mostrar las lenguas más conocidas (entre paréntesis, el nombre en la propia lengua y año de su primera atestiguación conocida):
- Lenguas ibero-romances:
  - Castellano (principios del s. IX: Cartularios de Valpuesta): una de las lenguas oficiales de España, conocida también como español. Oficial en la mayor parte de los países de Latinoamérica. Tiene poca variedad dialectal y se muestra como una lengua muy conservadora.
  - Portugués (português, s. XII): lengua oficial de Portugal, posee menos dialectos diferenciados y es más conservador que el castellano.
  - Gallego (galego, s. XII: lengua cooficial de Galicia (España). Proveniente del gallego - portugués medieval (el portugués y el gallego eran una misma lengua durante la Edad Media surgida en el s IX).
  - Asturiano (asturianu, s. X: Nodicia de kesos): lengua hablada en el Principado de Asturias y también de forma minoritaria en zonas de León. Una variante, el mirandés, es oficial en Miranda del Duero (Portugal), y otra, el castúo, hablado en el noroeste de Extremadura.
- Italiano (italiano ; s. IX) : con una gran cantidad de dialectos (más de doscientos). El toscano florentino, promovido por Dante en el siglo XIII constituye la base de la lengua oficial italiana.
- Lengua dalmática, lengua muerta que se hablaba en algunas ciudades costeras de Dalmacia (costa de la actual Croacia). Tiene dos dialectos conocidos:
  - Vegliota (veklisu), en el norte, que se extinguió en 1898.
  - Ragusano, en el sur, desaparecido en el siglo XV.
- Lenguas galo-romances:
  - Francés (français, s. IX, Juramento de Estrasburgo): lengua con gran variedad dialectal perteneciente al grupo de las lenguas de oïl y lengua oficial de Francia y cooficial en Bélgica, Suiza y otros países. Es una evolución de varios dialectos hablados alrededor de París.
  - Valón (walon, hacia los ss. XII y XIII): hablado principalmente en Bélgica, donde es considerada lengua regional.
  - Picardo (cht'i, hacia los ss. XII y XIII): hablado en los departamentos de Nord-Pas-de-Calais y Picardía (Francia), así como en el oeste de Valonia (Bélgica). En Valonia se considera lengua regional.
- Lengua franco-provenzal (francoprovensal o arpitan, s. XIII, Méditations de Marguerite d'Oingt), conjunto de lenguas repartidas entre Italia (Valle de Aosta, Piamonte), Suiza (cantones de Friburgo, Valais, Vaud y Ginebra), Francia (Lyon, Saboya), se cree que el franco-provenzal es una mezcla entre lenguas de oïl y lenguas de oc. Está en vías de extinción.
- Lenguas occitano-romances:
  - Catalán (català, finales del s. XII), lengua cooficial en Cataluña (España) junto con el castellano, se habla en dicha comunidad autónoma, en la Comunidad Valenciana (donde adopta el nombre de Valenciano) y en las Islas Baleares, así como en una pequeña región de Murcia, conocida como el Carxe (donde el catalán no es oficial), Andorra (donde es la única lengua oficial), Rosellón (Francia) y Alguer (Cerdeña). Tiene varios dialectos.
  - Occitano (occitan o lenga d'òc, finales del s. X), término que abarca un conjunto de dialectos llamados lengua de oc —principalmente el nor-occitano (limousin, auvergnat o auvernés, y vivaro-alpin), el medio-occitano (languedocien, provenzal) y el gascón- y conocidos en Francia con el nombre despectivo de patois (patuá), el catalán y el occitano constituían una única lengua en la Edad Media, que sólo se separó en dos lenguas claramente diferenciadas entre finales del siglo XIII y principios del XIV.
- Lenguas reto-romances:
  - Dialectos romanches (rumantsch): sursilvano, sutsilvano, surmirano, puter y vallader forman los cinco dialectos escritos, se hablan en Suiza (en el cantón de los Grisones).
    - Interromanche (rumantsch grischun): especie de lingua franca romanche empleada en Suiza para unificar la veintena de dialectos romanches, y que se apoya sobre todo en el sursilvano, el vallader y el surmirano. El interromanche es una lengua oficial en el cantón suizo de los Grisones.
  - Dialectos ladinos (ladín): empleados en los Dolomitas (Italia), se consideran una lengua regional.
  - Friulano (furlan): hablado en la provincia italiana de Údine, tiene el estatus de lengua regional.
- Rumano (română ; atestiguaciones parciales en el s. XII, a. completa en el s. XV): lengua de la antigua provincia romana de Dacia cortada del resto de la llamada Romania. El superestrato eslavo tiene relativamente poca relevancia y el rumano se asevera como una lengua bastante conservadora. Se considera que posee cuatro dialectos:
  - Daco-rumano, generalmente denominado rumano. Es la lengua oficial de Rumanía y Moldavia y lengua cooficial en Voivodina (Serbia y Montenegro). Se divide en:
    - Moldavo, en el norte.
    - Valaco, en el sur.
    - Transilvano, en el oeste.
  - Istrio-rumano, hablado en Istria (en vías de extinción).
  - Megleno-rumano (o meglenita), hablado en Macedonia
  - Macedo-rumano (o arrumano), hablado principalmente en Albania, Serbia, Macedonia y Tesalia (Grecia).
- Sardo (sardu o limba sarda, s. XI), hablado en Cerdeña. Es una de las lenguas romances más conservadoras, lo que se puede explicar dado su aislamiento geográfico. Ha conocido numerosos superestratos, entre los cuales el catalán y el castellano son los más relevantes. Se distinguen varios dialectos:
  - Campidaniano
  - Logudoriano, que constituye la lengua considerada clásica.
  - Nuorés (nuorais). :Los dos últimos dialectos mencionados son más arcaizantes que el primero.

Ejemplos para comparar

El artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en varias lenguas romances: Latín:
Omnes homines liberi aequique dignitate atque juribus nascuntur. Ratione conscientiaque praediti sunt et alii erga alios cum fraternitate se gerere debent.
Castellano:
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
Aragonés:
Toz os sers umanos naxen libres y iguals en dinnidá y dreitos. Adotatos de razón y conzenzia, deben comportar-sen fraternalmén unos con atros.
Asturiano:
Tolos seres humanos nacen llibres y iguales en dignidá y drechos y, pola mor de la razón y la conciencia de so, han comportase hermaniblemente los unos colos otros.
Auvernés (noroccitano):
Ta la proussouna neisson lieura moé parira pà dïnessà mai dret. Son charjada de razou moé de cousiensà mai lhu fau arjî entremeî lha bei n'eime de freiressà.
Catalán:
Tots els éssers humans neixen lliures i iguals en dignitat i en drets. Són dotats de raó i de consciència, i els cal mantenir-se entre ells amb esperit de fraternitat.
Corso:
Nascinu tutti l'omi libari è pari di dignità è di diritti. Pussedinu a raghjoni è a cuscenza è li tocca ad agiscia trà elli di modu fraternu.
Francés:
Tous les êtres humains naissent libres et égaux en dignité et en droits. Ils sont doués de raison et de conscience et doivent agir les uns envers les autres dans un esprit de fraternité.
Friulano:
Ducj i oms a nassin libars e compagns come dignitât e derits. A an sintiment e cussience e bisugne che si tratin un culaltri come fradis.
Gallego:
Tódolos seres humanos nacen libres e iguais en dignidade e dereitos e, dotados como están de razón e conciencia, débense comportar fraternalmente uns cos outros.
Italiano:
Tutti gli esseri umani nascono liberi ed eguali in dignità e diritti. Essi sono dotati di ragione e di coscienza e devono agire gli uni verso gli altri in spirito di fratellanza.
Occitano:
Totes los èssers umans naisson liures e egals en dignitat e en dreches. Son dotats de rason e de consciéncia e se devon comportar los unes amb los autres dins un esperit de fraternitat.
Picardo:
Tos lès-omes vinèt å monde lîbes èt égåls po çou qu'èst d' leû dignité èt d' leûs dreûts. Leû re°zon èt leû consyince elzî fe°t on d'vwér di s'kidûre inte di zèle come dès frès.
Portugués:
Todos os seres humanos nascem livres e iguais em dignidade e em direitos. Dotados de razão e de consciência, devem agir uns para com os outros em espírito de fraternidade.
Provenzal:
Tóuti lis uman naisson libre. Soun egau pèr la digneta e li dre. An tóuti uno resoun e uno counsciènci. Se dèvon teni freirenau lis un 'mé lis autre.
Romanche:
Tuots umans naschan libers ed eguals in dignità e drets. Els sun dotats cun intellet e conscienza e dessan agir tanter per in uin spiert da fraternità.
Rumano:
Toate fiinţele umane se nasc libere şi egale în demnitate şi în drepturi. Ele sunt înzestrate cu raţiune şi conştiinţă şi trebuie să se comporte unele faţă de altele în spirit de fraternitate.
Sardo:
Totu sos èsseres umanos naschint lìberos e eguales in dinnidade e in deretos. Issos tenent sa resone e sa cussèntzia e depent operare s'unu cun s'àteru cun ispìritu de fraternidade.
Valón:
Tos lès-omes vinèt-st-å monde lîbes, èt so-l'minme pîd po çou qu'ènn'èst d'leu dignité èt d'leus dreûts. I n'sont nin foû rêzon èt-z-ont-i leû consyince po zèls, çou qu'èlzès deût miner a s'kidûre onk' po l'ôte tot come dès frés.

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als:Romanische Sprachen ja:ロマンス語 simple:Romance languages

Castellano

El español o castellano es una lengua romance del grupo ibérico, originada en el condado y reino medieval de Castilla, que incluía aproximadamente la actual provincia de Burgos y las comunidades autónomas de La Rioja y Cantabria, en España. Es hablada como lengua materna por unos 332 millones de personas, es decir, que es la segunda más hablada del mundo tras el chino mandarín. Contando a aquellos que la hablan como segunda lengua, se estima que la cifra alcanza entre 420 y 425 millones lo que la convierte en la cuarta del mundo, tras el mandarín, el inglés y el hindi.

¿Español o castellano?

En principio, castellano y español son sinónimos. La denominación castellano hace referencia a su región de origen, Castilla, y es más antigua. La denominación de español se impuso a partir del siglo XVI, especialmente durante la creación de un imperio colonial a partir del reinado de Carlos I de España y V de Alemania. La denominación castellano es también muy popular en el Cono Sur, donde a veces alterna con la de lengua nacional. Esta preferencia podría deberse a una reacción contra el extinto imperio español. En España a menudo se usa la palabra español al referirse a la lengua en contraste con lenguas extranjeras y la palabra castellano cuando se compara con otras lenguas peninsulares, que también son españolas. Algunos autores sostienen que la denominación con que se debería conocer la lengua común que hablan y entienden todos los españoles debería ser español y la palabra castellano se debería aplicar sólo al dialecto de la lengua que nos ocupa que se habla en Castilla. Estos autores suelen poner como ejemplo que en Alemania se habla alemán, que en Francia se habla francés, etc. Otros autores sostienen que aunque el castellano medieval se vio influido en su evolución por otras lenguas peninsulares, los cambios no fueron significativos. Estos autores sostienen que la denominación correcta es castellano, pues es el idioma que surgió en Castilla y después se extendió por todo el territorio español, debido a la supremacía del Reino de Castilla sobre el resto de reinos peninsulares. Estos autores suelen poner como ejemplo que en el Reino Unido y otros países angloparlantes el idioma se denomina inglés, pues es originario de Inglaterra.

Distribución geográfica

El español es la lengua oficial de los siguientes países (entre paréntesis aparece el número de hablantes que lo tienen como lengua materna):
- Argentina (36.000.000)
- Bolivia (6.500.000)
- Chile (15.000.000)
- Colombia (44.000.000)
- Costa Rica (3.700.000)
- Cuba (11.100.000)
- Ecuador (10.500.000)
- El Salvador (6.200.000)
- España (43.000.000)
- Guatemala (7.500.000)
- Guinea Ecuatorial (350.000)
- Honduras (5.800.000)
- México (101.000.000)
- Nicaragua (5.000.000)
- Panamá (2.900.000)
- Paraguay (4.000.000)
- Perú (28.000.000)
- Puerto Rico (4.000.000)
- República Dominicana (8.500.000)
- Uruguay (3.300.000)
- Venezuela (24.000.000) En Belice, el español no es reconocido idioma oficial, no obstante, es el idioma nativo de alrededor del 50% de la población, y es hablado como un idioma secundario por otro 20%. Por tanto, en dicho país el castellano es el más extensamente hablado, pero el inglés permanece todavía como el único idioma oficial. En los Estados Unidos, el español cuenta con aproximadamente 40.500.000 hispanohablantes y comparte el estatus de lengua oficial con el inglés en el Estado Libre Asociado de Puerto Rico y el estado de Nuevo México. En estos territorios, de las dos lenguas oficiales, el español cuenta con más hablantes maternos. En Texas el español es lengua de facto junto con el inglés, ya que no hay lengua oficial en este estado. Los estados de California, Florida, Texas y Nueva York cuentan también con millones de hispanohablantes cada una, pero sin oficialidad. Por parte, las Islas Vírgenes de los Estados Unidos cuentan con alrededor de un 15% de hispanohablantes. En Brasil, donde prácticamente toda la población habla portugués, el español ha obtenido un importante estatus como segunda lengua entre los estudiantes y muchos profesionales. En los últimos años, en los que Brasil ha disminuído sus lazos comerciales con EE.UU. y los ha incrementado con sus vecinos hispanohablantes (especialmente como miembro de Mercosur) y con España), se ha hecho mucho hincapié en la promoción del español en el país, lo que permitirá al gigante suramericano acaudillar de forma natural al bloque iberoamericano de naciones. El 7 de julio de 2005, el Congreso de Brasil aprobó, una ley, la conocida como ley del español, que se había estado gestando desde 1991, y que obliga a todos los centros de secundaria del país a ofrecer este idioma como materia escolar. El parecido entre ambas lenguas, sumado a que los países vecinos de Brasil (excepto las Guayanas) hablan español y a la potencia internacional de esta lengua han despertado un gran interés entre los brasileños por aprenderlo. En los estados fronterizos con países hispanohablantes hace años que se introdujo la enseñanza del español. Aunque en el territorio británico de Gibraltar no tiene estatuto de lengua oficial, es conocido por la mayor parte de la población, aunque su uso sea secundario al inglés. En otros países, el español, pese a carecer de carácter oficial, es hablado por una parte considerable, a veces mayoritaria, de la población, como en Andorra (entre 10% y 25%), Aruba (85%), Belice (60%) y Curaçao (65%). Por minorías en Bonaire (35% aproximadamente) y Trinidad y Tobago y escasas minorías como en el Sahara Occidental (en el territorio controlado por el Frente Polisario) y por las comunidades sefardíes de Marruecos, Israel, Turquía y zonas de los Balcanes (Albania, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Grecia, Serbia y Montenegro. El caso de las islas Filipinas, antigua colonia española y en la que quizá el legado más obvio que dejó la hispanidad sean los nombres de persona, merece consideración aparte. El español fue idioma oficial hasta 1987. Se suele decir que su uso está disminuyendo y que tan sólo entre el 0.01% (2.658 hablantes, según el [http://www.ethnologue.org/show_language.asp?code=spa censo de 1990]) y el 2% (2.900.000, según [http://www.sispain.org/spanish/language/worldwid.html otra fuente]), aunque hay quien afirma que su utilización está en ascenso (Véase [http://filipinokastila.tripod.com/boom.html esta página web]). El castellano también es una de las lenguas oficiales de tres importantes organismos internacionales:
- Organización de los Estados Americanos
- Unión Europea
- Naciones Unidas

Dialectos


- Dialecto de Castilla
- Dialecto andaluz
- Dialecto canario
- Dialecto churro
- Dialecto murciano
- Dialecto extremeño
- Español americano
  - Español amazónico
  - Español andino
  - Español boliviano oriental
  - Español caribeño
    - Español cubano
    - Español dominicano
    - Español puertorriqueño
    - Español venezolano
      - Español venezolano guaro-marabino
  - Español centroamericano
    - Español panameño
  - Español chileno
    - Español chilote
  - Español colombiano central
  - Español colombiano-ecuatoriano ribereño
  - Español mexicano
    - Español mexicano septentrional
    - Español mexicano meridional
  - Español paraguayo
  - Español peruano ribereño
  - Español rioplatense
- Español de Guinea Ecuatorial
- Español de las Filipinas

Lenguas derivadas

Lenguas criollas :
- Judeo-español, sefardí o ladino :
- Chabacano :
- Papiamento (está en duda, algunos lingüistas lo considera una lengua criolla del portugués) :
  - Papiamento de Aruba :
  - Papiamento de Bonaire :
  - Papiamento de Curaçao :
- Palenquero Dialecto artifical :
- Español neutral

Sonidos

La estructura silábica más frecuente del español es CV (consonante más vocal), de forma que tiende hacia la sílaba abierta. Caracteriza al castellano una tensión articulatoria alta, no tan relajada como en italiano, y estadísticamente una gran presencia de la vocal a. El acento es de intensidad y estadísticamente dominan las palabras llanas, o acentuadas en la segunda sílaba empezando por el final, después las agudas y por último las esdrújulas. Gracias a la Real Academia Española, fundada en el siglo XVIII, la ortografía del español se ha ido simplificando buscando el patrón fonético, aunque esta tendencia se paralizó a mediados del siglo XIX pese a las propuestas en ese sentido del gran gramático Andrés Bello. Por eso su ortografía es actualmente una de las más fáciles entre las de las lenguas románicas.

Vocales

En castellano hay cinco vocales fonológicas: a, e, i, o, u, probablemente a causa del influjo que sobre el protosistema romance ejerció el adstrato vasco, pues el vascuence o euskera cuenta también con cinco vocales. Tanto la i como la u pueden funcionar también como semivocales en posición posnuclear de sílaba y como semiconsonantes en posición prenuclear. En el español existe una pronunciada tendencia antihiática que con frecuencia convierte en diptongos los hiatos en una pronunciación relajada: herue por héroe, etc... Tres de los fonemas vocálicos presentan unas variantes alofónicas o combinatorias que, según Tomás Navarro Tomás, son las siguientes: Los fonemas vocálicos /e/ y /o/ presentan unos alófonos algo abiertos en las siguientes posiciones: #En contacto con el sonido doble erre ("rr"), como en "perro", "torre", "remo", "roca". #Cuando van precediendo al sonido [x], como en "teja", "hoja". #Cuando van formando parte de un diptongo decreciente, como en "peine", "boina". #Además, el alófono abierto de /o/ se produce en toda sílaba que se encuentre trabada por consonante y el alófono abierto de /e/ aparece cuando se halla trabado por cualquier consonante que no sea [d], [m], [s], [n]: "pelma", "pesca", "pez", "costa", "olmo". El fonema /a/ presenta tres variedades alofónicas: #Una variedad palatal, cuando precede a consonantes palatales, como en "malla", "facha", "despacho". #Otra variante velarizada se produce cuando precede a las vocales [o], [u] o a las consonantes [l], [x]: "ahora", "pausa", "palma", "maja". #Una variante media, que se realiza en los contornos no expresados en los párrafos anteriores: "caro", "compás", "sultán".

Consonantes

Según la mayoría de los autores, se distinguen por lo general 23 fonemas en el español, cinco de los cuales corresponden a vocales y 18 a consonantes; en la mayoría de los dialectos del español actual no hay distinción entre "b" y "v" ni entre la "y" consonántica y la "ll", salvo en los casos en que la influencia del dominio lingüístico de algún idioma en que la diferencia existe provoque su reaparición, como en las zonas bilingües español-quechua o español-guaraní. Estos 23 fonemas se distribuyen en 27 letras. Las variaciones fonológicas regionales son muy notables, sin embargo, y la cantidad y tipo de las oposiciones presentes depende del dialecto. Un aspecto curioso de la lengua española es el uso de la letra "ñ", que sólo existe en este idioma.

Vocabulario

De las lenguas prerromanas (ibero, vasco, celta o tartesio) existen bastantes topónimos, algunas palabras ("barro", "cama", "gordo", "nava"...) y algún antropónimo aislado, como "Indalecio". La invasión de los visigodos insertó bastantes nombres de pila ("Enrique", "Gonzalo") y sus respectivos apellidos, el sufijo "-engo" en palabras como "realengo" y vocabulario referente a la guerra como "yelmo", "espía"... La invasión musulmana propició la inserción de numerosos arabismos y, en la fonética, una especial aceptación del fonema velar fuerte [x] ("j"). Se discute si la pronunciación castellana de la "v" (fonema bilabial oclusiva, idéntica a la de la "b"), prácticamente única entre las lenguas romances, se debe a la influencia árabe. En morfología, también viene del árabe el sufijo "-í" en palabras como "ceutí" o "israelí". En el siglo XVI se introdujeron numerosos italianismos referentes a las artes, pero también gran número de palabras indígenas o americanismos, referentes a plantas, costumbres o fenómenos naturales propios de esas tierras, como "patata", "yuca", "cacique", "hamaca", "huracán", "tabaco", "cacao". En el XVII entraron numerosos cultismos por influjo de la lengua gongorina o culterana. En el XVIII, galicismos o palabras tomadas del francés referentes sobre todo a la moda, la cocina y la burocracia: "puré", "tisú", "menú", "peluquín", "maniquí", "restorán", "buró", "carné". En el XIX se incorporan nuevos préstamos, sobre todo del inglés y el alemán, aunque también del italiano en ámbitos referentes a la música, en particular la ópera ("batuta", "soprano"), y la cocina. En el XX se acentúa muchísimo la presión del inglés en los campos de la tecnología, la informática, la ciencia y el deporte: "set", "penalti", "fútbol", "e-mail", "internet", "software". Todos estos son los conocidos como préstamos. Por lo general, Latinoamerica es más susceptible a los préstamos léxicos del inglés o anglicismos, especialmente México ("mouse", en España: "ratón"), mientras que España lo es a los galicismos o palabras tomadas de la vecina Francia (como el galicismo "ordenador" en el español de la península Ibérica, en contraste con el anglicismo "computadora" en el español de América)

Voseo

En algunas variantes del castellano americano se emplea la forma vos para el pronombre de segunda persona singular en lugar del estándar; normalmente esta variación está acompañada de una conjugación particular. En el español de la península el vos fue, en un principio, tratamiento sólo propio de nobles. A finales del siglo XVI vos pasó a América y se implantó en varias zonas como forma popular de tratamiento para la segunda persona del singular, pero perdió sus connotaciones de prestigio. En España sólo sobrevive actualmente en una de las formas de la segunda persona del plural, vosotros. El voseo se presenta, de maneras ligeramente distintas, en Argentina, Uruguay, Paraguay, Venezuela (noroeste), Colombia (norte), Chile (centro) y Ecuador (norte); menos frecuentemente y limitado a un ámbito familiar se puede encontrar en El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Costa Rica, México (Chiapas), Colombia (costa pacífica), Ecuador (sierra), Chile (norte y sur), Perú (sur) y Bolivia (oeste), y zonas más reducidas en México (Tabasco), Honduras, Panamá (centro), Colombia (centro), Ecuador (sur) y Perú (noroeste y sur). En República Dominicana y Puerto Rico está extinto su uso. Sin embargo, sólo en el ámbito del español rioplatense se emplea regularmente como forma prestigiosa, habiendo desplazado por completo al incluso de las fuentes escritas; en las restantes regiones existe diglosia entre ambas conjugaciones.

Sistema de escritura

El español se escribe mediante el alfabeto latino con una letra adicional, la "ñ"; dos dígrafos cuya pronunciación se distingue de la de los grafemas independientemente considerados, la "ch" y la "ll", fueron tradicionalmente considerados letras separadas, pero hoy esa convención ha caído en desuso. Adicionalmente, el castellano emplea signos gráficos para empezar la interrogación y la exclamación que no poseen las otras lenguas ("¿" y "¡"). Estos signos especiales facilitan la lectura de interrogaciones y exclamaciones largas que oralmente sólo se expresan por variaciones de entonación. En otros idiomas ("¿" y "¡") no son necesarios debido a que su sintaxis oral no causa ambigüedad al ser leída, ya que existen inversión de sujeto, auxiliares especiales, locuciones... (ejemplo: Is he coming tomorrow?, Est-ce qu'il vient demain? ¿Viene mañana?). ll Las vocales constituyen siempre el centro o núcleo de la sílaba, aunque la "i" y la "u" pueden funcionar como semiconsonantes antes de otro núcleo vocálico y como semivocales después. Un núcleo vocálico de sílaba puede sonar más fuerte y alto que los restantes núcleos silábicos de la palabra porque lleve el llamado acento de intensidad, que se escribe según unas normas ortográficas con el signo denominado acento gráfico o tilde para marcar el golpe de voz cuando éste no sigue el patrón habitual, o para distinguir palabras que se escriben igual (véase acento diacrítico). Además, la "u" puede llevar diéresis ("ü") para indicar que se pronuncia en los grupos "güe", "güi". En la poesía, las vocales "i" y "u" pueden llevar también diéresis para romper un diptongo y ajustar convenientemente la métrica de un verso determinado (por ejemplo, "ruido" tiene dos sílabas, pero "ruïdo" tiene tres). El español es una lengua que posee una marcada tendencia antihiática, por lo cual suelen reducirse en el habla relajada los hiatos a diptongos, e incluso reducirse estos a una sola vocal: indoeuropeo > indouropeo > induropeo; ahora > ahura > ara; héroe > hérue...

Historia

Jarchas, glosas y cartularios medievales

Los textos más antiguos que se conocen en castellano son probablemente las jarchas de los siglos IX y X, versos de carácter popular escritos en dialecto mozárabe que se conservaron hasta nuestros días gracias a que poetas cultos a menudo las incluyeron al final de otros poemas más elaborados, las moajaxas, escritas en árabe. Probablemente contemporáneas a las jarchas (o poco posteriores) son las Glosas emilianenses, que se conservan en el Monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla (La Rioja), localidad considerada centro medieval de cultura. La historiografía tradicional consideraba estas glosas como los textos más antiguos escritos en español. Sin embargo, las corrientes lingüísticas actuales consideran que no están escritas en castellano medieval, sino en navarro-aragonés antiguo. Curiosamente, las Glosas emilianenses también incluyen los textos más antiguos escritos en vascuence que se conservan hoy día. Otros textos antiguos escritos en castellano son los Cartularios de Valpuesta, el más antiguo de los cuales data del año 804, siendo pues, el texto más antiguo en lengua romance descubierto hasta hoy, es anterior incluso a los Estamentos de Estrasburgo, de 842.

Primera gramática moderna europea

En 1492 (año del descubrimiento de América, de la conquista de Granada y de la expulsión de los judíos), Antonio de Nebrija publicó en Salamanca la primera gramática de la lengua castellana (y la primera de una lengua moderna europea). Es un hecho histórico que el nacimiento del Imperio Español está estrechamente ligado al nacimiento del idioma español contemporáneo. Parece ser que cuando la reina Isabel la Católica, al ver la Gramática de la lengua castellana que acababa de obsequiarle Nebrija, le preguntó "¿Para qué quiero una obra como ésta si ya conozco el idioma?". Él respondió: "Señora, la lengua es el instrumento del Imperio". En un primer momento, los realistas no mostraron interés en difundir la lengua española en América y Filipinas y la evangelización se realizó en las lenguas nativas. En el año 1713 se fundó la Real Academia Española, originalmente denominada "Real Academia de la Lengua Castellana". En el siglo XIX, Estados Unidos de América adquiere Louisiana a Francia y Florida a España y conquista a México los territorios que actualmente conforman Arizona, California, Colorado, Nevada, Nuevo México, Texas y Utah. De esta forma, el español pasó a ser una de las lenguas de Estados Unidos, aunque estas variedades primitivas sólo sobreviven a inicios del siglo XXI en Sant Bernard Parish (Louisiana) y una franja que se extiende desde el norte de Nuevo México al sur de Colorado. Después de la guerra hispano-estadounidense de 1898, los Estados Unidos de América se anexionaron Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam. Por otra parte, desde el siglo XX, millones de hispanoamericanos han emigrado a Estados Unidos, convirtiéndose así en la minoría más numerosa del país: más de 34.500.000 personas, en 2004.

Otros artículos relacionados


- Español neutral
- Asociación de Academias de la Lengua Española
- Gramática del español
- Ortografía del español
- Fonología: artículo sobre la asimilación diferenciación alofónica
- Latín vulgar
- Presencia Vasca en las Lenguas Españolas
- Wikipedia:Dudas frecuentes del idioma

Enlaces de interés


- [http://www.caminodelengua.com Camino De La Lengua]
- [http://cvc.cervantes.es/portada.htm Centro Virtual Cervantes]
- [http://wikibooks.org/wiki/Spanish:_Contents Wikibook: Course of Spanish as a Foreign Language] Wikilibro en inglés para aprender castellano.
- [http://www.rae.es/ Real Academia Española]
- [http://www.elcastellano.org/ La página del idioma castellano]
- [http://www.elcastellano.org/manifiesto.html Manifiesto en defensa del Español]
- [http://www.geocities.com/szamora.geo/index.htm La lengua española], de Sergio Zamora B.
- [http://belcart.com/belcart_es/como_esc/index.html Resolución de dudas idiomáticas]
- [http://culturitalia.uibk.ac.at/hispanoteca/ La hispanoteca para hablantes de alemán]
- [http://www3.unileon.es/dp/dfh/jmr/dicci/0000.htm Diccionarios de variantes del español]
- [http://www.ethnologue.org/show_language.asp?code=spa Ethnologue report for Language]
- [http://www.trustedtranslations.com/espanol/mercado_habla_hispana.asp Población hispanoparlante]
- [http://www.trustedtranslations.com/espanol/lengua_castellana.asp Lengua Castellana]
- [http://culturitalia.uibk.ac.at/hispanoteca/Lexikon%20der%20Linguistik/c/CASTELLANO%20o%20ESPA%C3%91OL.htm Castellano o español]
- [http://www.spanish-translator-services.com/espanol/ Diccionarios especializados ingles - español] Categoría:Idioma español ja:スペイン語 ko:에스파냐어 simple:Spanish language th:ภาษาสเปน

Español

:Idioma español

Italiano

: Idioma italiano

Rumano

: Idioma rumano

Vaticano

El Estado de la Ciudad del Vaticano tiene una extensión 0,44 km² de superficie y una población de menos de 1.000 habitantes, por lo que resulta en el Estado soberano menos extenso y poblado del mundo. La denominación oficial completa en latín de este estado independiente es: STATVS CIVITAS VATICANÆ (una aproximación hispanizada de la pronunciación en latín eclesiástico es "estatus quíuitas uaticanae"). En italiano la denominación completa es Stato della Città del Vaticano; en español se suele utilizar también, aunque erróneamente, la denominación Santa Sede.

Historia


- 756, se inicia la historia de los Estados Pontificios.
- 1860, el ejercito del rey de Italia Víctor Manuel II conquista los Estados Pontificios, dejando al Vaticano solamente en posesión de Roma y su región costera.
- 1870, Víctor Manuel, toma Roma en gran parte gracias a la Guerra franco-prusiana y la proclama nueva capital de su reino.
- 1917, Benedicto XV propone un plan de paz para la Primera Guerra Mundial que es totalmente ignorado por la comunidad internacional.
- 1929, los Pactos de Letrán son firmados por Pietro Gasparri en representacion del Vaticano y Benito Mussolini primer ministro italiano el 11 de febrero durante el pontificado de Pío XI. Con este pacto se dio por terminada la disputa con Italia que existía desde 1870. Con el reconocimiento de este minúsculo Estado el concordato garantizó la total independencia del Papa.
- 1939, estalla la Segunda Guerra Mundial, el Vaticano se declara neutral.
- 1965, Pablo VI clausura el Concilio Vaticano II.
- 1981, Juan Pablo II sufre un atentado.
- 2003, el Vaticano se opone a la invasión de Iraq por parte de EE.UU y sus aliados.

Gobierno y política

La esencia misma del Estado de la Ciudad del Vaticano se fundamenta en la doctrina y en la legislación de la Iglesia Católica, de manera que el Papa es a la vez Cabeza Suprema de la Iglesia y Jefe del Estado del Vaticano. La elección del Papa corresponde al Colegio de los Cardenales, reunidos en Cónclave, según las disposiciones de la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, promulgada por Juan Pablo II el 22 de febrero de 1996; esta Constitución Apostólica restringe el método de elección eliminando la posibilidad de aclamación y de compromiso y exigiendo que la misma se verifique por escrutinio. El elegido se convierte en Papa en cuanto manifiesta su aceptación, siempre que se trate de una persona que tuviera ya el carácter de Obispo; en caso contrario, el elegido debe ser ordenado Obispo inmediatamente. En cualquiera de los dos casos, el Papa electo adquiere desde el mismo momento de su aceptación, y ordenación en su caso, la plena y suprema potestad en la Iglesia Católica y en el Estado de la Ciudad del Vaticano. El Papa concentra en su persona la plenitud de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, aunque no suele ejercerlos de forma directa en la mayoría de los casos. Para asistir al Papa en el gobierno del Estado de la Ciudad del Vaticano existe una administración denominada Curia Romana, que se encarga de los asuntos ordinarios del gobierno eclesial y vaticano. Los idiomas oficiales son el latín y el italiano. La moneda, según un acuerdo suscrito con la Unión Europea (UE), es el euro.

Geografía

euro Ciudad del Vaticano constituye un enclave dentro de la ciudad italiana de Roma, con la que comparte 4 km de frontera; se encuentra ubicado en la zona oeste de la ciudad, sobre la margen derecha del río Tíber. El edificio más destacado es la Basílica de San Pedro. Comprende también, en régimen de extraterritorialidad, las basílicas de San Juan de Letrán, San Pablo Extramuros y Santa María la Mayor, y fuera de la ciudad, el Palacio de Castelgandolfo.

Medios de Comunicación

La ciudad del Vaticano emite sus propios sellos y monedas, tiene una estación de ferrocarril y un periódico (L'Osservatore Romano), una emisora, (Radio Vaticano) y una televisión (Centro Televisivo Vaticano), además de distintas fundaciones, como Latinitas, para el estudio del Latín, academias y universidades pontificias.

Véase también


- Museos Vaticanos
- Lista de Papas de la Ciudad del Vaticano
- Guardia Suiza de la Ciudad del Vaticano

Enlaces externos


- [http://www.vatican.va Website del Estado de la Ciudad del Vaticano]
- [http://www.gratisweb.com/fotogian/vaticano.html Website con fotos de la Ciudad del Vaticano]
- [http://www.vaticanoweb.com Website del Estado de la Ciudad del Vaticano] Categoría:Ciudad del Vaticano Categoría:Países als:Vatikan ja:バチカン ko:바티칸 시국 ms:Kota Vatican simple:Vatican City th:นครรัฐวาติกัน zh-min-nan:Vaticano

Flexión

Este artículo se refiere al uso de flexión en lingüística. Por su significado en estructuras, véase Flexión (ingeniería). ----- La flexión es la alteración que experimentan las palabras, usualmente mediante afijos o desinencias, para expresar sus distintas funciones dentro de la oración y sus relaciones de dependencia o de concordancia con otras palabras o elementos oracionales. La conjugación y la declinación son formas de flexión. Cuando los afijos o desinencias se añaden directamente a la raíz se da la flexión radical y cuando son añadidos al tema se da la flexión temática.

Véase también


- lengua flexiva
- caso gramatical Categoría:lingüística

Conjugación

En gramática se llama conjugación al conjunto de las formas del verbo con sus terminaciones o morfemas verbales con sentido completo. Así, se puede combinar los distintos morfemas para formar verbos conjugados en modo, tiempo, número, persona; y el lenguas clásicas-latín y griego- en voz (pasiva, media en griego, y activa); otras, como el inglés, tienen una conjugación muy simple. Ej.: en el verbo conjugado "corríamos" se ve la conjugación de modo (indicativo), tiempo (pretérito o pasado imperfecto), número (plural) y persona (primera persona). ja:共軛

Caso acusativo

El caso acusativo proviene del llamado por los primeros griegos causal. Apolonio Díscolo vio que el acusativo no era el caso de la causa, sino el caso del efecto. Los latinos, por falsa traducción, le dieron el nombre que aún sigue vigente.
En el acusativo se suele ver la expresión de una relación inmediata entre el verbo y el objeto al que se refiere la acción verbal, siendo, por tanto, el caso por excelencia del complemento directo.
- lengua polaca por ejemplo: "Mam dobrą szafę" - "Tengo buen armario". En latín se distinguen, entre otros, los siguientes empleos particulares del acusativo:
- Acusativo complemento de nombre.
- Acusativo exclamativo
- Acusativo proléptico
- Acusativo de cualificación
- Acusativo de extensión
- Acusativo de duración
- Predicativo o adjunto
- Acusativo de dirección
- Doble acusativo
- Acusativo neutro o adverbial
- Acusativo griego (de relación o de parte)

Enlaces externos


- [http://www.uned.es/sel/pdf/ene-jun-96/26-1-83-107.pdf Acusativo y dativo, dinámica sincrónica del latín al castellano]. Publicado por la Revista Española de Lingüística. Acusativo als:Akkusativ ja:対格

Caso dativo

El caso dativo se aplica a sustantivos y pronombres. Este caso marca normalmente el complemento indirecto, por lo que sirve para expresar la persona o cosa que recibe el daño o provecho de la acción verbal. Así que responde a las preguntas: «¿a quién?» o «¿para quién?», formuladas al verbo. Por ejemplo: el niño escribe una carta a su padre. Pero además existen otros usos como el de posesión, como por ejemplo en latín vulgar y, en menor medida, el latín clásico. Su nombre viene del latín datiuus, del verbo dare, dar. El uso del dativo era común entre las primeras lenguas indoeuropeas y continúa usando en numerosas lenguas como las eslavas, las bálticas y las germanas, entre otras. Además, hay lenguas no indoeuropeas que también emplean este caso con formas similares. Por ejemplo las lenguas fino-húngaras, el Idioma navajo y el japonés. Algunas de las lenguas en las que se emplea o se ha utilizado el dativo son:
- lengua polaca por ejemplo: "dobrej szafie" - "a buen armario"
- checo
- feroés
- alemán
- Griego clásico (y en ocasiones griego moderno)
- húngaro
- islandés
- latín
- letón
- lituano
- Inglés antiguo
- rumano
- ruso
- Sánscrito
- Serbocroata
- eslovaco
- esloveno
- Yídish

Enlaces externos


- [http://www.uned.es/sel/pdf/ene-jun-96/26-1-83-107.pdf Acusativo y dativo, dinámica sincrónica del latín al castellano] (Nivel avanzado). Texto de Maria José Echarte Cossío. Publicado por la Revista Española de Lingüística
- [http://www.uned.es/sel/pdf/ene-jul-99/29-1-1-33.pdf Dativo y datividad] (nivel avanzado). Artículo escrito por Karmele Rotaetxe Amusategui y publicado en la Revista Española de Lingüística. Dativo

Caso ablativo

En lingüística, el caso ablativo es un caso que nos indica las circunstancias de lugar, de tiempo, de modo, de causa, de lugar, agente, etc., expresadas en español mediante las preposiciones en, por, con, sin, sobre, etc. Por ejemplo: en el jardín hay flores, murió por la patria, etc. El ablativo recibe el nombre también de complemento circunstancial. El ablativo se emplea en lenguas como el latín o el sánscrito. El ablativo latino combina el ablativo indoeuropeo (que indica «desde», procedencia), el instrumental (que indica «por» en construcciones pasivas o «con») y el locativo (que indica "en"). Partiendo del significado original de estos casos, algunos otros se han ido desarrollando, como por ejemplo el ablativo de causa (que indica al «causante»), el ablativo de tiempo (que indica el «momento», derivado del locativo) y el ablativo absoluto. Su nombre viene del latín ablatiuus, del supino ablatum, del verbo auferre, quitar. Ejemplo Latín: rosa, rosa. Nominativo: rosa (la rosa). Ablativo sing: rosa (por, con... la rosa). Ablativo plural: rosis (por, con... las rosas). A propósito del ablativo, dice Monlau: «Este caso de la declinación es exclusivamente propio del latín; ablatiuus proprius est romanorum, dice Prisciano; y le llamaron ablativo o quitativo, porque quita el valor de la preposición que va envuelta o comprendida en el dativo. Julio César, en medio de su guerra de las Galias, dictó en su tienda de campaña un tratado gramatical De Analogia, que dedicó a Cicerón, y en el cual se halla por primera vez el nombre ablativo para designar el sexto caso de la declinación latina, el cual no tenía nombre propio, porque no existe en la lengua griega». En latín, el ablativo ha adoptado las funciones que empleaban los antiguos casos instrumental y locativo. La construcción latina en ablativo absoluto es un desarrollo de estos usos del ablativo. En finés (suomi), el caso ablativo es el sexto caso locativo. Su significado básico es «expresar el lugar (abierto) desde donde se produce un desplazamiento». Ejemplo: en finés, el (sufijo -lta/-ltä) : piha significa «jardín» -> pihalta «desde el jardín». Los otros casos locativos en finés son:
- Caso elativo («fuera de»)
- Caso inesivo («dentro de» indicando localización)
- Caso ilativo («dentro de» indicando deplazamiento)
- Caso adesivo («sobre» indicando localización)
- Caso alativo («sobre» indicando desplazamiento) Ablativo ja:奪格

Indoeuropeo

El indoeuropeo es la lengua madre común reconstruída a partir de las relaciones entre el sánscrito, el griego clásico, el latín, el alemán y otras lenguas. Se trata pues de una lengua reconstruída, es decir, muerta y de la que no se tienen testimonio escrito, y que ha sido deducida a partir de las semejanzas entre diversas lenguas hijas. Esta reconstrucción se lleva a cabo según una metodología establecida por la rama de la lingüística conocida como lingüística comparada. Se supone que el idioma indoeuropeo se hablaba en el año 3000 a.C., y que hacia el 2000 a.C. ya existían rasgos de diferenciación notables entre las lenguas nacidas del mismo. La lingüística comparada (también conocida como lingüística histórica) nació como disciplina precisamente con la reconstrucción del antiguo indoeuropeo. En el estudio de la evolución del antiguo indoeuropeo tuvo especial relevancia la determinación de las leyes de Grimm y Verner que establecieron una correspondencia fonética constante entre algunos fonemas de las distintas lenguas de la familia. Un principio básico que se estableció entonces es el de la constancia del cambio fonético. Éste establece —de forma simplificada— que en el paso de la lengua madre a una lengua hija, si un sonido o serie de sonidos cambia, ese cambio se produce en todas las palabras en las que aparezca. Así, por ejemplo, sabemos que el verbo inglés have no está relacionado con el castellano haber, sino con caber, puesto que, según lo que llamamos ley de Grimm, el fonema /k/ indoeuropeo pasa a /h/ en las lenguas germánicas (como el inglés) pero se conserva como /k/ en latín y griego. La evolución del fonema /k/ se ha utilizado para hacer una división general de las lenguas indoeuropeas. Ciertas familias de idiomas de origen indoeuropeo (albano, armenio, indoiranio, eslavo y en parte el báltico) un fonema que se presupone perteneciente al protoindoeuropeo /k/ se convierte en la sibilante /s/. El ejemplo más divulgado de esta regla es el del cambio que se observa de la palabra 'ciento', que en sánscrito se dice /shatám/ en latín se escribe centum (y se pronunciaría /kentum/), mientras que en avéstico la palabra se convirtió en satem, lo que atestigua el paso de la k a la s. Por eso las lenguas indoeuropeas se han clasificado bien por pertenecer a la rama occidental (del centum), o bien a la oriental (del satem). No obstante, muchos lingüistas no aceptaron ese criterio de dividir la familia en dos ramas porque ello significaba que la fragmentación se había producido en épocas muy tempranas y además, porque, aún siendo un rasgo de gran interés, no es el único elemento decisivo que diferencia en dos ramas el grupo indoeuropeo. Se supone que existió en época remota una lengua común. Probablemente un pueblo se extendió cultural y militarmente y acabo absorbiendo diversas razas diferentes, y que hablaban previamente lenguas distintas, formándose los subgrupos lingüísticos derivados de la lengua madre común: el grupo de lenguas germánicas, el grupo celta, el latín, el griego, el medo, el persa, el grupo hindú, y probablemente los grupos ilirio y eslavo, la mayoría subdivididos a su vez en múltiples ramas y sub - ramas lingüísticas. La primera división de las lenguas indoeuropeas es la de los grupos danubiano y nórdico. El grupo nórdico dio origen (probablemente) a los grupos indoario (sánscrito y luego vedico, pánscrito, hindú, luego nueve lenguas derivadas), iranio (medo, persa, curdo, oseta y pashtu), armenio, ilirio (albanés y otros) y baltoeslavo (subdividido en grupo balto, origen del letón, lituano y otros; y en grupo eslavo, origen del ruso, búlgaro, serbocroata, checo, polaco y otros). El grupo danubiano dio origen a cinco grupos: griego (dividido en aqueo, jonio - y de la mezcla de ambos eolio -, dorio, griego del noroeste, y otros), itálico (origen del latín y lenguas cercanas, sabélico, osco-umbro y otros), centroasiático (origen del tocario y otros), celta (origen del bretón, britano, galo, y otros), y germano (dividido a su vez en la rama tracio-frigia, la rama nórdica origen del noruego, sueco, danés y otros, la rama gótica, y la rama alemana, origen del alemán, el inglés y otros).

Los pueblos indoeuropeos

No puede hablarse de una raza indoeuropea. Cuando aparece la palabra indoeuropeo, está referida siempre no a un pueblo como tal, sino a un pueblo o grupo de pueblos que hablan lenguas indoeuropeas, que es uno de los grandes grupos lingüísticos de la humanidad. Durante el siglo XIX y la primera mitad del XX, este término designaba una raza, también denominada raza aria al ser los arios de los textos Védicos , quienes presuntamente llevaron las lenguas Indo-Europeas al Indostán. Esta raza se caracterizaba por su piel blanca y sus cabellos claros. Con la llegada del nacional-socialismo al poder, el término alcanzó sus mayores niveles de manipulación. Después del final de la Segunda Guerra Mundial, los estudiosos empezaron a plantearse limitar la utilización del término a lo estrictamente lingüístico.

Ver también


- Lista de raíces indoeuropeas category:Lenguas indoeuropeas

Indoeuropeo

El indoeuropeo es la lengua madre común reconstruída a partir de las relaciones entre el sánscrito, el griego clásico, el latín, el alemán y otras lenguas. Se trata pues de una lengua reconstruída, es decir, muerta y de la que no se tienen testimonio escrito, y que ha sido deducida a partir de las semejanzas entre diversas lenguas hijas. Esta reconstrucción se lleva a cabo según una metodología establecida por la rama de la lingüística conocida como lingüística comparada. Se supone que el idioma indoeuropeo se hablaba en el año 3000 a.C., y que hacia el 2000 a.C. ya existían rasgos de diferenciación notables entre las lenguas nacidas del mismo. La lingüística comparada (también conocida como lingüística histórica) nació como disciplina precisamente con la reconstrucción del antiguo indoeuropeo. En el estudio de la evolución del antiguo indoeuropeo tuvo especial relevancia la determinación de las leyes de Grimm y Verner que establecieron una correspondencia fonética constante entre algunos fonemas de las distintas lenguas de la familia. Un principio básico que se estableció entonces es el de la constancia del cambio fonético. Éste establece —de forma simplificada— que en el paso de la lengua madre a una lengua hija, si un sonido o serie de sonidos cambia, ese cambio se produce en todas las palabras en las que aparezca. Así, por ejemplo, sabemos que el verbo inglés have no está relacionado con el castellano haber, sino con caber, puesto que, según lo que llamamos ley de Grimm, el fonema /k/ indoeuropeo pasa a /h/ en las lenguas germánicas (como el inglés) pero se conserva como /k/ en latín y griego. La evolución del fonema /k/ se ha utilizado para hacer una división general de las lenguas indoeuropeas. Ciertas familias de idiomas de origen indoeuropeo (albano, armenio, indoiranio, eslavo y en parte el báltico) un fonema que se presupone perteneciente al protoindoeuropeo /k/ se convierte en la sibilante /s/. El ejemplo más divulgado de esta regla es el del cambio que se observa de la palabra 'ciento', que en sánscrito se dice /shatám/ en latín se escribe centum (y se pronunciaría /kentum/), mientras que en avéstico la palabra se convirtió en satem, lo que atestigua el paso de la k a la s. Por eso las